Para que salga la salsa de las botellas de salsa de tomate o de  ketchup, inserta un pitillo (pajilla) y soplar Para conseguir que  los frutos verdes maduren, mételos en una bolsa de plástico  perforada.
 Para pelar fácilmente los tomates sumérgelos en agua hirviendo  dos minutos y luego pásalos a agua fría.
 Para eliminar los olores del microondas, coloca un recipiente con  zumo de limón, hiérvelo un minuto, retira el recipiente, y luego  limpia el microondas normalmente.
 Para evitar los olores a fritos, coloca un recipiente con vinagre  blanco junto al lugar donde se está friendo.
 Para eliminar los olores de las tablas después de cortar pescado  o ajo, frótala con medio limón.
 Para mantener tierno el pan, coloca un trozo de manzana o de  papa en el cajón del pan.
Para que los alimentos no absorban demasiada grasa al freírlos, echa una cucharada de ron en el aceite.
 Para evitar que la carne se reseque al asarla, envuélvela en rodajas de tomate y ponla diez minutos en el horno a fuego medio.
 La sal, por reacción química, acelera la cocción, por lo que es mejor no salar los alimentos justo al final, o podrían pasarse.
Tendrás un arroz blanquísimo añadiendo unas gotas de limón en el agua en el que vas a hervirlo. También saldrá más suelto.
Para que no te quede seco el arroz, déjalo reposar unos minutos después de su preparación, para que adquiera la textura adecuada.
 Una curiosa comprobación de los espaguetis: si al lanzar uno contra la pared se queda pegado, está listo.
Para conservar los limones durante un mes, guardalos en una jarra de agua fría.
 Para conseguir que el pescado congelado sepa a fresco se puede descongelar mojándolo en leche.
 Al recalentar la comida es mejor agregar un poco de agua en lugar de aceite, para que no se alteren sus propiedades.
 ¿Tu comida tiene mucha sal?. Añade un cubito o una cuchara pequeña de azúcar.Para corregir una sopa o un guiso con excesiva sal, agrega un par de rodajas de papa cruda, déjalo a fuego lento y pruébalo hasta que esté al punto. Otra forma es
añadir unas cuantas cucharadas de leche sin hervir.
Si te ha salido aguada una salsa, tápala aún caliente, ya que el vapor ayuda a condensarla.
 Para dar mejor sabor y evitar la acidez a una salsa de tomate, añade una cucharada de mostaza y otra de azúcar.